Runaway cinderella

El título del post se inspira, primero, en mi peinado, que me da muy cenicienta con el flequillo de costado y la vinchita. Es un rodete fake -logrado con mucha hebillita atrás- ya que tal lo imaginable el largo no me da para ninguna clase de updo.
Las botas -las floreadas de wanama- también dan un toque naif que une a los pies y a la cabeza en un mismo concepto.
Ahora bien: en el espacio que queda entre los pies y la cabeza todo se desbanda porque el corazón de la niña quiere escapar hacia algún otro universo… y eso se ve reflejado en la biker jacket. La chica está pronta para subirse a una moto e irse hacia otros territorios (cualquier similitud con mi propia vida es pura coincidencia… o no si se lee entre líneas el post alusivo a mi corte de pelo).
El gesto de “me sostengo la cabeza porque me duele” y la cara ojerosa de la cenicienta dicen bastante al respecto… evidentemente, hay algo que se ha dejado de atrás, una situación de crisis, y algo nuevo que se busca (además de un pequeño acting para reforzar el concepto, claro).
Sin más preámbulos psicoanalíticos, he aquí el outfit en detalle:
-Mi segunda compra uruguaya, campera de “cuero ecológico” blanca y con tachas comprada en Uruguay en Indian Emporium hace menos de una semana.
-Vincha plateada y brazaletes también de Indian Emporium, que ya he mostrado unas cuantas veces.
-“Tregging” (calza jean) negro elastizado de Zara, un super comodín para mí.
-Musculosa gris básica, con voladitos en los breteles.
-Remera de Complot con la a estas alturas archi famosa frase de William Blake (que he vivido en carne propia).
-Botas texanas floreadas de Wanama, que de a poco también voy amortizando.
-Y como corresponde a una reina en ciernes como cenicienta, que busca su destino: el colgante coronita de María Rivolta.
besos

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Samba de fin de janeiro

El fin de semana leí en un sitio francés una lista de los 25 ítems clave de la primavera/ verano 2011. Ya iré hablando de varios de ellos, pero para comenzar elijo el de los “colores stabilo” y armo un outfit digno de un dance floor para despedir un enero que para mí, literalmente, fue un baile.
Así empezó, así transcurrió; es justo que así acabe y que sea yo y no las circunstancias las que musicalicen este día. No sé si saldré de disco night pero por lo menos me quedaré sambando en casa.
Un “stabilo” es un resaltador, denominación derivada justamente de una famosa marca europea. De todos modos, quienes no gustan de los colores flúo pueden quedarse tranquilos porque ya no se trata de tonos fluorescentes sino de tonos plenos y saturados de la familia de colores típica de los resaltadores: amarillo, verde, azul, anaranjado, rosa (y también un poco de lila/ violeta).
De manera que para armar mi look de hoy elegí una prenda en un color bien saturado: un azul casi eléctrico. La prenda azulada en cuestión fue comprada hace un año en Ona Sáez, es una blusa de un solo hombro satinada con cintura elastizada y un gran moño con una larga cinta que para mayor comodidad anudé. Y para acompañar con otro toque de paleta stabilo, me puse los zapatos verdes que presenté en el post anterior.
El jean (azul oscurísimo para hacer contraste con la blusa y destacarla) es de kosiuko de hace años; es recto con botamanga amplia y está contorneado por lentejuelas traslúcidas que le dan el toque disco.
Como accesorios: brazaletes plateados de $2 de Indian Emporium y mi colgante de coronita de María Rivolta.
And that´s all.