Amazónica

Amo los caballos y quizás sea por eso que me encanta la ropa que tiene un aire ecuestre. Entre otras cosas, me gustan mucho los blazers con faldones.
El que usé hoy es casi casi una levita, comprado hace dos años en Paula (CDA). Me acuerdo de que lo tenían en azul marino también; con placer hubiera comprado los dos pero no pude… quizás lo encuentre algún día en un outlet. En verde inglés también me gustaría tenerlo, eso es incluso más fácil porque basta con encontrar una buena modista.
Al ver las fotos, noté que 1) la camisa está bastante arrugada abajo, cosa que solucioné luego planchándola y 2) en casi todas ellas salí con la mano en el pelo. En parte se debe a que quería que se vieran las uñas celestes, pero puede deberse también a que inconscientemente trato de ordenar todos los pensamientos que bullen en mi mente cual mujeres en un local con el -35% de sorpresa Santander Río (no es mi caso; no sólo que ya no compro ropa, tampoco estoy comprando cosas para mi casa. Salvo comida que, todavía, consumo).
Además del blazer, me vestí con:
-camisa Cardón negra con gran escote con volados
-sobre ella, remera sin mangas negra de pana sintética NN, muy viejita pero sin mucho uso
-pañuelo de seda (si le creemos a la etiqueta… nunca quemé un hilo) en cuadrillé blanco y negro
-mi jean negro cheap Normandie
-cinturón de Todo Moda (el de $16)
-muchas pulseritas doradas y negras de Nina Piu
-cartera animal print para darle un toque que levantara los colores sobrios
-y botas color “hielo” de Ferraro, del año pasado.
Abro paréntesis para contar algo que varios de mis lectores no saben: estoy armando una pequeña colección de zapatos que por supuesto mostraré cuando vea la luz (faltan unos cuantos meses). En este momento estoy haciendo muestras para mi uso personal (la primera estará lista dentro de un mes aprox.) y charlando con mi instructor en el tema, que es maestro zapatero, él -que está desde hace muchos años en eso y sabe bastante del paño- me contó que Ferraro es una de las mejores opciones en cuanto a calzado argentino en su gama. En lo personal, es una marca que me gusta mucho. Pero mis propios zapatos van a ser diferentes y tendrán una particularidad que los hará bastante especiales. Ya los verán: cuando conozcan el primer par, estoy segura de que se darán una idea del espíritu de la colección y de sus particularidades.
Por ahora, debo seguir haciendo otras cosas, así que me despido. Besos

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Little blouse of the prairie

Hoy les presento la primera de mis compras de Bimba (que, finalmente, fueron 3 que estimo prorratear bastante). Y con esto se cierran las compuertas de las compras hasta nuevo aviso.
Se trata de una blusa muy estilo little house on the prairie… más precisamente, muy Caroline Ingalls. Pero la combiné con una faja animal print más digna de la mamá de Nelly Olson.
La blusa, negra y de género “asedado” tiene un tipo de corte que me encanta, por eso la vi y supe que era para mí (gracias Jazmín por mostrármela): detalles de recortes -en este caso, en forma de pico tanto en la delantera como en la espalda-, mangas amplias y cuello semi-alto. Es muy versátil, se podría usar con muchas cosas y como la pienso usar mucho, ya publicaré otras combinaciones.
Por el lado emocional (cosas que ocurren con la ropa vintage y de las que hablé algo en la entrada dedicada a Bimba) esta prenda me hace acordar mucho pero mucho a algunas cosas que cosía mi tía abuela… una historia bastante triste que si algún día escribo la novela de mi vida contaré. Ahora, lo importante es darle una nueva historia a esta prenda en cuestión.
Hoy la usé con:
-mis “jeggins” negros de Zara,
-botas texanas verdes de Ferraro,
-faja animal print de hace muchos años,
-pulsera Nina Piu con otro estampado animal print
-y aritos con colgante de mariposa
-no salió en las fotos pero, como abrigo, la capa verde de rapsodia que mostré en otra entrada “little” (little green riding hood).
La próxima vez que use esta blusa les muestro con más detalle la espalda.
Besos
pd. sí, todavía no me arreglaron la pared

No quiero una caipi, quiero un horse’s neck

Estando muy de look de playa (como se ve en las 4 primeras fotos) se acercó muy amablemente un camarero (o, por qué no, un garzón, para hacerle honor al espíritu de los juegos de palabras de este blog) y me preguntó si quería tomar una caipi. Es que playa y caipi van juntas, ya se sabe. Pero yo le dije:
-NO. Quiero un horse´s neck.
Quizás sepan, y si  no les cuento, que el horse’s neck es un trago muy vintage que básicamente lleva bourbon + ginger ale y, dentro del vaso, una cascara de cítrico flotando con elegancia cual cuello de caballo (eso si el trago está bien hecho lo cual, lamentablemente, no ocurre a menudo).
Y así fue como el camarero interpretó mi pedido a su manera y -después de todo- me trajo un horse’s neck.
Este look de playa (nuevamente con fondo de campo) es de Zara x 3, y consta de:
-la capelina que mostré ayer
-musculosa elastizada blanca (cuesta $39 y las venden SIEMPRE, como las que van con asiduidad a Z sabrán),
-y pollerita trafaluc color coco (léase como juana molina cuando hacía su personaje de tv host en juana y sus hermanas). Es más, hasta tiene la textura de una cáscara de coco. Sólo apta para la playa, no la usaría para otra cosa, pero se da que es del mismo color y textura que una bikini Class Life que tengo desde hace mucho y todavía resiste.
Algún día mostraré bikinis pero para eso sí que quiero estar en la playa.
Y hoy dejo también un pequeño adelanto de la crónica de garzón, el look que usé en ese evento.
Items:
-el jean de Vitamina que ya mostré
-botas texanas verde inglés de Ferraro
-camisola con mangas super amplias de Plan B, un negocio que está en la esquina de Suipacha y Sargento Cabral y tiene cosas divinísimas si les gusta el estilo Rapsodia. Es un poco más barato… sólo un poco, pero algo es algo.
-Y la cartera que es de Rapsodia, de esta temporada. Ahora venden la misma pero la parte verde, que en la mía es como de un lienzo común, viene en una especie de tela de red bastante extraña. Y creo que tiene además pequeñas diferencias en las cintas, pero a golpe de vista es la misma.
Estarán pensando que me morí de calor, y tienen razón. No quería ensuciarme los pies con la tierra ambiente (eso lo logré, las que quedaron roñosas fueron las botas) ni mostrar mis piernas blancas, pero la próxima, aunque parezca recién lavada con ala, ace o ayudín ropa blanca, me voy con mini short y si es posible con bikini.
Si todo sale bien: mañana la crónica de ese día.
Un beso