Postales de julio

Ok, hubiera podido titular este post Misceláneas bis, porque de eso se trata, pero para títulos poco originales preferí Postales de julio. A continuación, una serie de fait divers de mi mes de julio: dos recomendaciones y dos pequeñas historias.

(esta foto con mi colgante de coronita fue tomada por Julieta Bagnato)
Recomendación I: para los porteños que gustan del concepto de “bar a puertas cerradas” y aún no lo conocen, les recomiendo visitar Puerta Uno. El 15 fui invitada a la fiesta de tequila Patrón y tuve oportunidad de conocerlo: el bartender es muy bueno y es una salida ideal para los que vivimos en zona (en mi caso, a muy pocas cuadras) y queremos acceder a una buena carta de tragos sin necesidad de ir a Palermo o al downtown. Vale la pena la visita y probar algún trago de la carta (estimado: $100 para dos personas).
Por otra parte, recomiendo también el tequila Patrón; no soy para nada del tequila (en rigor de verdad soy una whiskie girl más que nada) pero esta opción premium es muy delicada y versátil para probar nuevas versiones de viejos tragos. En la foto, se pueden ver un martini y una caipirinha “tequila way”: ambos excelentes. Incluso recomiendo el Patrón Café que me encantó, y eso que no me gustan las bebidas con café.
Dirección de Puerta Uno: Juramento 1667 (recomendable llamar antes al 4706-1552 para efectuar reserva o informarse de si hay algún evento porque, si es así, se complica el tema de la entrada).
Recomendación 2. Especial para los animales de teatro, una buenísima puesta de Daniel Veronese en el San Martín: su peculiar adaptación de La Gaviota de Chejov. El tema más visible de la obra es el de los amores imposibles y cruzados, pero detrás de esas historias hay una invitación a reflexionar sobre muchos otros temas. En lo personal, salí conmovida porque ciertas partes me hicieron evocar situaciones que tuve que atravesar en mi vida. Casi diría que por dos horas después de la función me quedé como en un cierto estado de shock. Es una obra intensa, pero no necesariamente les va a pasar lo mismo que a mí si van a verla; por supuesto, depende mucho de las experiencias de vida cada uno. El día en el que fui, había personas que salían casi como si hubieran visto una comedia.
La foto fue tomada de http://agendacultural.buenosaires.gob.ar/evento/los-hijos-se-han-dormido/2052, donde pueden encontrar más información acerca de la obra.
Ahora, vamos a la primera historia. En el mes de junio tuve la oportunidad de ser convocada junto a 24 amigas para una nota acerca de la amistad, que salió publicada en la edición de julio de Ohlalá. Para mí, fue una experiencia pintoresca que siempre recordaré y que fue un honor haber compartido con esas 24 mujeres. Posiblemente muchas de las personas que leen este blog ya hayan visto la nota en blogs amigos, pero para los que no lo hayan hecho y sientan curiosidad por verla, les dejo el link: 
Y termino con otra historia que quiero comenzar a compartir con mis lectores: la de cómo es hacer un zapato. Mi idea es ir mostrando algunas de las numerosas etapas que lleva hacer uno y que en la mayoría de los casos son absolutamente desconocidas para nosotros los compradores. Ahora que me estoy pasando del lado de la creación (y si todo sale bien, dentro de unos meses, de la producción) he descubierto un mundo nuevo: el del largo proceso de construir ese objeto -a la vez práctico y, para las mujeres, por lo general también de deseo- que nos ayuda a caminar por la vida.
En la foto, uno de los primeros pasos de ese proceso, que es el que tuve que realizar en la última semana: comenzar a forrar las plantillas con la badana (el material que por lo general se usa para ello). Sobre esas plantillas, irá otra plantilla de vista para darles una buena terminación. Ya iré sacando fotos del proceso para que puedan seguirlo, si les interesa.
Como dice una persona querida: peace, love & light. Hasta pronto.