A rose is a rose is a rose

… así decía gertrude stein y al ver este vestido pienso inevitablemente en ese poema.

En fin, el sábado tengo: no sólo el casamiento de una gran amiga, sino también encuentro federal con nada menos que ¡24 amigas más!

La ocasión amerita tirarse las plumas encima y como no es cuestión de dejar la elección del vestuario para el mismo sábado, tengo tres opciones en mente y hoy me probé una.

El vestido es a estrenar, de forever 21 comprado el año pasado. Es fucsia de una tela que a la vista es una especie de mezcla entre shantung y tafeta tornasolada. Como casi todos mis vestidos de fiesta, tiene un solo hombro y en este en particular, en la línea del escote, hay toda una hilera de rositas “arrepolladas” que le dan el toque diferente.

El corte de la cintura para abajo es bastante balloon, como se ve cuando me siento y el vestido “rebalsa”… hay que llevarlo y soy consciente de que es un tipo de corte que tiene sus detractores, sin embargo a mí gusta.

Si lo uso, no creo que me ponga ni aros ni collar porque le robarían el protagonismo a las rosas. Sí usaré pulseras similares a las de la foto, en verde y rosado o fucsia. Las que usé esta vez ya las he mostrado y son de Andan Locas, Clandestine y Nina Piu.

Zapatos: sandalias Natacha modelo “Cenicienta” ya que parecen hechas de micro-cristalitos.

Maquillaje: verde, gris y rosa

Peinado: a definir, eso sí lo veré el mismo día.

Como se observa en la foto b y n (que incluyo a propósito para que se vea el contraste) el gran punto fuerte de este vestido es el color. Veremos, tengo un par de días para decidir, mañana o pasado publicaré otra opción y el fin de semana o el lunes les mostraré las fotos de la elección final.

Besos





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