Ménage à quatre

Ante todo -y aunque el título parezca ir por un lado y estas palabras por otro- les deseo a l@s lector@s de este espacio que pasen muy felices pascuas y puedan festejarlas de acuerdo a sus creencias y sus gustos.
En mi caso, este año, el ayuno y la abstinencia pasan más que nada por la ropa… y de alguna manera, para mí, esa renuncia tiene una dimensión espiritual porque es una decisión que nace de cambios internos y de una necesidad de reorganizar mis prioridades.
Y, al fin y al cabo, la vida sigue y la nave va… la mía rumbo a Uruguay por estos días, de manera que lo más probable es que no escriba nada aquí hasta la semana que viene en la que, con suerte, publicaré alguna foto con esos bellos paisajes de fondo.
El título del post hace referencia a mi look de ayer (en el momento en que publico esto estoy viajando y algo más abrigada que en las fotos), una relación de 4 colores en un equilibrio particular: el rojo, el azul, el blanco y el negro (y, visualmente, el gris a partir de los dos últimos).
El rojo,
-en el sweater de Materia con cuello volcado y mangas balloon de raso, comprado a $15 en el outlet de esa marca (el de avenida Córdoba) hace poco más de un año. 100% sintético, sí, pero cómodo y apropiado para la temperatura de “media estación”.
-y en los zapatitos de Carlo que ya he mostrado y seguiré mostrando con frecuencia.
El azul,
-en el jean boyfriend de Zara (que es enorme, lo reconozco, pero a mí me gusta y lo uso mucho).
Y el blanco y el negro,
-en el estampado pied de poule del blazer de Celeste A comprado hace unos10 años en la avenida Alvear (ha resistido bastante).
-y en las perlitas del collar de Mundana que use como cinturón con un lacito rojo.

Además, a manera de pulsera, usé el lazo de mi vestido Vitamina rojo, blanco y negro que ya he mostrado en un par de looks.
El bonus track de las fotos es la mancha de cemento que sigue estando dado que los de la obra de al lado todavía no han venido a pintar la pared. Por ahora no me molesta porque, igual, tienen para rato y la verdad es que no tengo decidido el color que quiero para esa área. Como puede apreciarse -parcialmente- en las fotos, soy feliz rodeada de colores de manera que, aunque la primera opción para la pared sería el blanco (que no falla y me encanta) una pared de color pleno sería una posibilidad interesante.
Postdata 1: no subí fotos de la colección de Ibarras (el negocio de mi amiga Luciana y familia) porque no pude pasar aún.
Postdata 2: recomiendo la obra “El aire del río” que vi en el San Martín… Pompeyo Audivert e Ingrid Pelicori, a la altura de las circunstancias tal lo esperable, y me llevé una agradable sorpresa con Alejandro Awada. Hubo algunas cosas que me resultaron un poco forzadas en la puesta, pero es una cuestión de gustos. En el balance total, sin duda recomiendo la obra aunque sólo fuera por el excelente trabajo de los actores.
Besos y que disfruten estos días

-el blanco pleno, en la cartera de cuero de oveja con aplique de flores de María H (la empresa de la chica que escribe o escribía en el blog de Mario Mactas… hace siglos que no entro), comprada en la misma época que el blazer.