82. Síndrome de abstinencia

cerquita de donde estoy trabajando

cerquita de donde estoy trabajando

En mis más tiernas épocas de estudiante (en el primer año de la carrera), leí un libro muy interesante de un autor llamado José Luis Fernández. El libro trataba sobre la radio y uno de los temas recorridos en él era cómo la voz podía hacer presente a un cuerpo y era el canal que hacía posible una presencia casi tan real como -y a veces más importante que- la física, por la gran cantidad de componentes afectivos que se mediatizan a través de cuestiones técnicas. De por sí frías y duras, pero que a su vez hacen posibles experiencias tan sensibles como la de sentirnos acompañados.

Eso, que años ha sólo pasaba con la radio o con los teléfonos de línea, ha cambiado sideralmente desde la presencia de los teléfonos celulares en nuestras vidas. Ni hablar desde la progresiva incorporación de funciones que permiten que nos sintamos conectados con el mundo -y las personas que nos importan dentro de él- sea cual sea el lugar del planeta donde nos encontremos.

Desde este 24 de diciembre, cuando mi celular se ahogó literalmente en el arroyo de Valizas (por cierto un lugar muy romántico para morir) estuve pensando en eso casi todo el tiempo.

…………

No he tenido suerte con los celulares en Uruguay. Por casi cuatro meses ni siquiera pude acceder a uno, cuando finalmente tuve uno me lo robaron cuando todavía estaba caliente, y el segundo no me duró mucho.

Y cuando tomé conciencia de que mi fallecido celular ya no iba a encender, me quería matar. Fue como si me hubieran sacado una pierna. Claro, hay que entender el contexto: primero, plena época festiva, cuando uno necesita desesperadamente saber que va a recibir el saludo de sus seres queridos, cosa que los que han tenido la experiencia de ser expatriados comprenderán bien.

Segundo, no tengo plata para comprar otro en Uruguay.

Tercero, me salió un trabajo en un hotel cerca de Chihuahua, me tuve que ir de Valizas directo para allá y no pude pasar por Montevideo para buscar mi destartalada notebook (que ya sabemos que también está en las últimas). Estoy en un lugar perdido, sin computadora, sin celular, tengo que resolver la estadía de mi hermano -que viene del 31 de diciembre al 7 de enero- y cómo podrá celebrar el año nuevo, ya que yo estaré clavada trabajando el 31 y el 1.

Y podría seguir, pero en fin, no tengo tiempo. Estoy en un cyber de Punta Shopping y en dos horas tengo que estar nuevamente en mi trabajo, así que tengo que correr. Pero no les puedo explicar a mis lectores lo que he sufrido, los nervios que me comí y las corridas olímpicas que tuve que hacer y sigo haciendo para que, de todos los chirimbolos con los que estoy haciendo malabares, ninguno se me caiga al suelo (uso la palabra chirombolos como guiño a este país donde he descubierto que se trata de una palabra popular, por lo menos en épocas navideñas).

Estoy sufriendo de un enorme, tremendo, síndrome de abstinencia de comunicación.

El tema del trabajo, que es toda una historieta -tragicómica- en sí, quedará para un próximo post, al igual que el balance de fin de año que quiero dejar asentado en este diario de viaje.

Espero poder volver a tener celular y computadora a la brevedad.

Mientras tanto, les deseo a todos mis lectores que sueñen con muchos proyectos para el 2014 y hagan lo posible por llevarlos a cabo.

Y muchas gracias por acompañarme durante la aventura de mi propio proyecto.

Un beso a todos.

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3 pensamientos en “82. Síndrome de abstinencia

  1. Ey! Ni un comentario a mas de una semana de publicado este post?? Debería darles vergüenza a ustedes, si, a ustedes que se dicen seguidores del blog de Ariana.
    En fin, a ver si recuperamos algo de lo que esta muchacha desesperada (mucho mas que el personaje de Maitena pero menos absurdo obviamente) viene acá a contarnos y por lo menos le damos las gracias, el Feliz Año correspondiente y un beso al menos, que se lo ha ganado. O no?

    Venga, que son unos desagradecidos, pero no son mala gente, allí están espiando y no se animan a aparecer, ellos se lo pierden…

    Un beso enorme estimada, Feliz -todo eso que se le desea a la gente en estas fechas- y que arranques lo mejor posible el año…
    Salú y a no bajar los brazos 😉

    • Gracias tatito :). Desde hoy tengo nuevamente mi compu destartalada, pero aun no conexion a internet desde ella. Cuando resuelva ese tema volvere a escribir, hay muchas cosas por contar. Saludos desde ese paramo perdido que esta atras de chihuahua

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