Vin*tea*ge

A pesar de ser una ciudad en la que actualmente no me siento cómoda, hay que concederle algunas cosas a Buenos Aires. Una de ellas es que tiene rincones maravillosos para los amantes del té y de la ceremonia de su degustación. Por eso, hoy quiero hacer una pequeña reseña de un lugar donde -en mi opinión- pueden encontrarse algunos de los mejores blends que se comercializan en esta ciudad: Chez Pauline.

No voy a referirme a la historia del lugar, porque pueden encontrarla en su sitio web. Simplemente quiero hacer una semblanza de su ambiente: cruzar la puerta del local es como trascender una frontera temporal y retroceder unas cuantas décadas. Se respira un aire que no es de estos tiempos, pero no es sólo porque la estética visual transmita esa sensación. Tampoco es solamente por su atención, que tiene un timing diferente al clásico acelere porteño. Hay algún elemento más, inasible e indescriptible.

Sospecho que esa experiencia en seleccionar blends singulares (elaborados por Teeson) la aplican también, cual alquimistas, para transmutar y alterar las percepciones de los sentidos. Al fin y al cabo, de eso se trata una buena ceremonia del té; de poder despertar sensaciones que no nos son accesibles en nuestro tránsito por el continuo e incesante impacto de estímulos al que nos somete la vida moderna. Hay cosas que sólo comienzan a resultarnos accesibles cuando encontramos la ocasión propicia donde detenernos.

Chez Pauline ofrece no sólo la ocasión, sino también el espacio y la invitación para que encontremos el tiempo perdido. Para los interesados en las degustaciones, periódicamente realizan este tipo de eventos. La última degustación de este año, dedicada al rooibos -exquisita infusión- se llevará a cabo el 30 de octubre, a partir de las 19.30 horas. El costo es de alrededor de $80. Pueden encontrar más información en su fan page de Facebook.

Algunos blends que recomiendo:

-Bouquet de Provence: té negro de Ceilan, flores de lavanda y almendras fileteadas.

-Genmaicha: té verde con arroz tostado y arroz inflado. La particularidad de este blend es que queda muy bien con un poco de sal, como si fuera un caldo. Si son aventureros gourmet, es una opción ideal.

-Cookies: té verde con galletitas de almendra y canela, piel de naranja y pizca de pimienta.

-Sueño de una noche de verano: mezcla de té verde, oolong y té negro con frambuesa, grosella y frutilla.

-Arabis Tuareg: té verde, té azul, pasas de uva, pétalos de caléndula, capullos de rosa, cáscara de naranja y  limón y el ingrediente clave, yogur (que le da un toque muy rico).

-Oro Maya: té negro con chocolate y pétalos de azafrán.

-En busca del tiempo perdido (guiño): té negro con grosella, baya negra, frambuesa y pétalos de hibisco.

Chez Pauline se encuentra en Juncal 1695. Horarios: lunes a viernes de 9 a 20 y sábados de 10 a 20 horas.

Un beso, hasta luego.